Problema de investigación
Resumen de la problemática detectada y la propuesta pedagógica del semillero, en el marco del programa +Educación +Innovación.
La problemática
A lo largo de dos años en el programa +Educación +Innovación se ha evidenciado una brecha marcada entre los estudiantes de 9°, 10° y 11° en la apropiación de saberes previos y habilidades de pensamiento resolutivo. En particular, los estudiantes de último grado no tienen suficientemente desarrolladas las habilidades de pensamiento computacional, resolutivo y crítico que exige el mundo laboral actual, la educación superior o incluso las pruebas ICFES —diseñadas sobre razonamiento lógico, abstracto y computacional.
Esta heterogeneidad dificulta el avance homogéneo de las sesiones CTC: mientras se atienden las dudas de los estudiantes más rezagados, el proceso se retrasa para todo el grupo. El modelo pedagógico socio‑crítico de la institución exige justamente estas habilidades en sus egresados, para que sean agentes de cambio de su propia realidad.
Antecedentes
Las características socioeconómicas de los estudiantes limitan su acceso a herramientas digitales y, con ello, la oportunidad de desarrollar tempranamente estas habilidades. Quienes sí tienen acceso a dispositivos suelen destinarlos al ocio antes que al desarrollo de productos propios. A esto se suma que el modelo educativo no prioriza, desde edades tempranas, la sensibilización en computación y ciencias asociadas — generando falencias que llegan arrastradas hasta la educación media.
La propuesta de intervención
Según el modelo de investigación‑acción, los estudiantes objeto de estudio se convierten en actores dentro del proceso de investigación: tienen un papel activo en el desarrollo del proyecto, el cual busca cambiar la realidad en relación con su manera de abordar —de otra forma— los retos cotidianos y académicos y, por supuesto, formarlos mientras interactúan con los contenidos y las actividades propuestas, «conectadas» y «desconectadas».
Según lo anterior, y para garantizar la pertinencia de los contenidos, con el apoyo del equipo de soporte se decidió clasificar a los estudiantes según su nivel de desarrollo de pensamiento computacional resolutivo mediante conductas de entrada — un enfoque transversal, aplicable a cualquier área del conocimiento y no exclusivo de la informática.
Con apoyo de IA se capacitó a los miembros del semillero en temáticas, contenidos y ejercicios teórico‑prácticos, para que ellos mismos instruyeran a sus compañeros. Al cierre se aplicó una prueba final para analizar la apropiación de saberes, dejando como resultado un repositorio — una "caja de herramientas" para estudiantes y docentes interesados en el tema.